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Ruta en Moto por Cataluña

Te presento una ruta en moto espectacular por Cataluña, con carreteras con curvas para disfrutar de la moto y un sinfín de actividades por la zona. Se trata del tramo 3 y 4 de la ruta del Grand Tour de Cataluña, una propuesta turística diseñada por la Agencia Catalana de Turismo, los Patronatos de Turismo y las Oficinas de Turismo del destino Cataluña para explorar Cataluña en vehículo a lo largo de varios días, permitiéndote descubrir sus principales atractivos patrimoniales, naturales y enogastronómicos. Esta ruta, he de decir, recorre casi todos los lugares más bonitos de Cataluña. Además, esta iniciativa está alineada con el compromiso de la Agencia Catalana de Turismo (ACT) con la sostenibilidad, promoviendo un turismo equilibrado en todo el territorio, diversificado, y que te invita a descubrir la Comunidad Autónoma de Cataluña en cualquier época del año.

El Grand Tour de Cataluña es un itinerario para conocer, descubrir, vivir, probar y disfrutar de Cataluña en vehículo. Se trata de un recorrido de más de 2.000 kilómetros, concebido para recorrerlo de dos maneras: en una ruta única de 13 días o en 5 tramos con diferentes etapas, permitiéndote visitar los lugares más emblemáticos de Cataluña.

A lo largo del recorrido, descubrirás destinos como Barcelona, Montserrat, la región vinícola de El Penedès, Tarragona, el Parque Natural del Delta del Ebro, el Priorat, el Monasterio de Poblet, Lleida, el Parque Nacional de Aigüestortes y Lago de San Mauricio, el arte románico de la Vall de Boí, el Val d’Aran, el Parque Natural del Cadí-Moixeró, el Teatro-Museo Dalí, el Parque Natural del Cap de Creus y Girona.

En esta ocasión, te presento todo lo que ofrece el tramo 3, que abarca desde Lleida hasta La Seu d’Urgell, y el tramo 4, que va desde La Seu d’Urgell hasta Figueres.

He seguido la ruta a través de la aplicación de Atlantis Moto. Como muchos ya sabréis, Atlantis Moto es una empresa especializada en soluciones tecnológicas para motoristas, enfocada en la seguridad y la conectividad durante los viajes en moto. Ofrece dispositivos avanzados con localización GPS que permiten rastrear la ubicación de la moto en tiempo real, además de sistemas de alarma inteligentes que avisan de cualquier movimiento sospechoso y permiten la geolocalización remota.

Pero Atlantis Moto no solo destaca por eso, sino también por ofrecer la posibilidad de crear comunidad dentro de su app, descargar rutas y navegar tracks directamente desde la misma plataforma.

Recuerda que, si estás buscando un dispositivo de localización GPS y alarma para tu moto, puedes utilizar nuestro cupón de descuento BDEVIAJEROS10 para beneficiarte de una oferta especial 😉

Entre las funciones más recientes de la app se encuentra una sección dedicada a las rutas destacadas, donde el equipo de Atlantis Moto ha seleccionado y recomendado trayectos especiales para motoristas. A través de la aplicación, accediendo a la pestaña «Social» y luego a «Rutas», podrás explorar esta sección, que incluye los tracks del Grand Tour de Cataluña junto con todos sus puntos de interés.

La aplicación está disponible de forma gratuita tanto para iOS como para Android, y lo mejor es que no necesitas disponer de un dispositivo Atlantis Moto para utilizarla. Se trata de una herramienta excelente para descubrir las mejores rutas en moto por Cataluña.

Centrándome en los tramos 3 y 4, que he recorrido en esta ocasión del Grand Tour de Cataluña, este es el itinerario que realicé durante un fin de semana (2 días).

Día 1 – Tramo 3: Lleida – La Seu d’Urgell (338 km)

El tercer tramo del Grand Tour de Cataluña lo comencé bien temprano desde el hotel B&B de Lleida, con un desayuno tradicional catalán que incluía el famoso “pà amb tomàquet i oli”. ¡Es fundamental empezar el día con energía!

Desde Lleida, tomé rumbo hacia Balaguer, donde puedes hacer una parada opcional en el Congost de Mont-Rebei, un impresionante desfiladero con vistas espectaculares, perfecto para recorrerlo a pie o en kayak sobre el río Noguera-Ribagorçana. Si pasas por esta zona, no te lo puedes perder.

Después de disfrutar de Mont-Rebei, seguí la ruta hacia el pantano de Camarasa. Hice una breve parada en el Mirador del Doll, que regala unas vistas espectaculares. A continuación, continué hacia Tremp y luego hacia La Pobla de Segur.

Tras recorrer algunos kilómetros más, llegué a Senterada, donde hice una parada en Casa Leonardo. Esta casa de campo, situada en pleno Pirineo de Lleida, es perfecta para un café rápido, además de ser un lugar muy recomendable para alojarte si planeas hacer rutas o senderismo por la zona.

Desde Senterada, seguí las indicaciones hacia la Vall Fosca y crucé el Coll de la Creu de Perves, con paisajes que se volvían cada vez más espectaculares a medida que me adentraba en las montañas.

Una vez en El Pont de Suert, la carretera serpentea entre montañas hasta llegar al Parque Nacional d’Aigüestortes i Estany de Sant Maurici. Con más de 200 lagos de origen glaciar, es un lugar ideal para disfrutar de la naturaleza en estado puro. Aproveché para tomarme un merecido descanso en los baños termales de Caldes de Boí, donde disfruté de un relajante masaje, una de las experiencias que ofrece el Grand Tour de Cataluña.

Tras recargar energías, continué la ruta e hice una parada para comer en el restaurante La Granja, en Erill la Vall, donde disfruté de un delicioso filete.

Seguí mi ruta hacia Vielha, capital de la Val d’Aran, una ciudad medieval llena de encanto. Te recomiendo pasear por sus estrechas calles y probar la deliciosa gastronomía aranesa. Desde Vielha, también puedes realizar una corta caminata hasta la famosa cascada Els Uelhs Deth Joeu.

Continué hacia las pistas de esquí de Baqueira Beret por una carretera espectacular, perfecta para disfrutar de la moto. Las vistas, la fauna y las curvas convierten este tramo en un auténtico paraíso para cualquier motorista.

Mi siguiente parada fue en Sort, famosa por la tienda de lotería Bruixa d’Or, conocida por repartir numerosos premios. Tras comprar mi boleto de la suerte, me dirigí finalmente hacia La Seu d’Urgell, donde finaliza el tramo 3. Allí me alojé en el hotel Dolcet, rodeado de montañas y en un entorno idílico.

Día 2 – Tramo 4: La Seu d’Urgell – Figueres (356 km)

El cuarto tramo del Grand Tour de Cataluña comenzó en La Seu d’Urgell, visitando la Catedral de Santa María, la única catedral íntegramente románica de Cataluña. Este impresionante monumento histórico fue el punto de partida ideal para una jornada llena de paisajes increíbles y pueblos con encanto.

Tras la visita a la catedral, me dirigí hacia el pequeño pueblo de Ges, donde hice una breve parada en el mirador de la Trava, que ofrece unas vistas panorámicas inmejorables. Desde allí, continué la ruta hacia Josa i Tuixén y Josa de Cadí, atravesando el Parc Natural del Cadí-Moixeró.

En el camino, pasé por Gósol, un pueblo con una interesante relación con Pablo Picasso, quien se refugió en esta localidad en 1906 y encontró inspiración para sus obras, influyendo en su “Época Rosa”. A medida que me adentraba en tierras del Berguedà, disfruté de las vistas del emblemático Pedraforca, una montaña icónica de Cataluña. Este tramo de carretera resulta espectacular para quienes aman la moto y la naturaleza.

Después, me dirigí hacia la comarca de La Cerdanya, recorriendo las impresionantes carreteras de Toses, repletas de curvas cerradas y paisajes inolvidables. Mi siguiente parada fue Castellar de N’Hug, uno de los pueblos con más encanto de Cataluña y famoso por ser el punto de llegada del Tren del Ciment. Allí no pude resistirme a comprar el famoso croissant gigante en el Forn de Pà “Ca la Quima”.

Tras esta parada, seguí la ruta hacia Camprodon, pasando por el pintoresco pueblo de Beget, conocido por sus calles empedradas y la iglesia románica de San Cristóbal, así como por Castellfollit de la Roca, una localidad espectacular situada sobre un risco de basalto. Ambos lugares son perfectos para hacer fotos y disfrutar de su encanto medieval.

Llegué a Olot a la hora del almuerzo y me detuve en el reconocido restaurante La Moixina para degustar la gastronomía local. Allí probé las tradicionales mongetes de Santa Pau y las Patatas d’Olot, dos platos imprescindibles. Después de comer, aproveché para pasear por los antiguos volcanes del Parque Natural de la Zona Volcánica de La Garrotxa, un entorno fascinante para cualquier amante de la naturaleza.

Muy cerca de Olot, también puedes visitar la mágica Fageda d’en Jordà, un bosque de hayas que crece sobre terreno volcánico, ideal para desconectar. Además, este lugar es conocido por la producción de los famosos yogures de La Fageda, todo un referente de integración social y laboral en la región.

Mi siguiente parada fue el Lago de Banyoles, el lago más grande de Cataluña, donde aproveché para tomar impresionantes fotografías con la luz del atardecer reflejada en el agua. Desde allí, me dirigí hacia el precioso pueblo medieval de Besalú, famoso por su imponente puente románico sobre el río Fluvià, uno de los grandes símbolos de la Cataluña medieval.

Terminé el día en Figueres, ciudad natal del célebre pintor Salvador Dalí. Allí puedes visitar el famoso Teatro-Museo Dalí, que alberga una gran colección de sus obras. La ciudad ofrece un ambiente encantador, y concluí la jornada con una deliciosa cena en una de las terrazas de La Rambla.

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